Críticas
“HABLAMOS ESTA NOCHE”, de José Luis Santos.
José Luis Santos presenta su primer trabajo como realizador. “Hablamos esta noche” cuenta una historia de cotidianidad, avatares de la vida laboral, problemas de comunicación de un matrimonio veterano, en definitiva, un argumento lleno de los claroscuros habituales en cualquier existencia, que hacen que la vida sea tan fascinante como desoladora. Pero esta alternancia puede quedar cercenada por una situación como la que refleja la cinta, que no voy a desvelar en este momento, haciendo que una serie de vidas se queden suspendidas en el tiempo buscando esa cotidianidad que ya no volverá.
El corto se resiente de una realización fragmentada en exceso, las escenas aparecen demasiado aisladas en sí mismas, y de un trabajo de los actores poco inspirado, lo que repercute negativamente en el ritmo narrativo. Algo que a buen seguro, quedará superado en siguientes trabajos de este equipo.
Muy importante en el haber de “Hablamos esta noche” es su valentía y su honestidad. Es común entre los jóvenes realizadores tratar de mostrar su talento sin tocar temas que puedan molestar, sin embargo este cortometraje cuenta una historia valiente, sin importar a quien pueda incomodar, ya que no es ese su propósito, sino mostrar su contenido duro y consistente.
Paco España, Cine Club Trenti.
“HOTEL CHEVALIER”, de Wes Anderson.
Wes Anderson compone una historia de personajes que nos hace recordar que el cine refleja la vida, y nos regala un encuentro en el que los sentimientos y situaciones se hacen reales, y esto es algo muy complicado. Hay pocas películas que nos muestren una realidad, y aquí puede que muchos no la encuentren, o a primera vista, les cueste. Es por ello que recomiendo un segundo y un tercer visionado para este corto, si es que con el primero no te ha cautivado.
“Hotel Chevalier” es la historia que precede a la película “Viaje a Darjeeling”, en la que nos encontramos con el personaje interpretado por Jason Schwartzman, que vive en una de las habitaciones del hotel que da nombre al corto. Mientras está tumbado pidiendo algo para cenar, suena el teléfono. Es ella, Natalie Portman, quien le dice que le ha encontrado y que acaba de aterrizar en París. A partir de aquí, se nos muestra un reencuentro y una situación que muchos han podido vivir. Además, Wes Anderson nos deleita utilizando música diegética, en este caso el tema de Peter Sarstedt ”Where do you go to my lovely”, que volverá a repetir en “Viaje a Darjeeling”.
Una gran dirección de actores (cargada de detalles), unos cuidados diálogos, una magnífica habitación y el rumor de París, conforman esta historia de amores y desamores, que se antoja como lo mejor de esta propuesta conjunta (“Hotel Chevalier” y “Viaje a Darjeeling”). En definitiva, una tierna historia que nos recuerda por qué se llama al cine el séptimo arte.
Álvaro Oliva, Producciones A.O.R.
“EL BRAKING”, de Vicent Gavara y Suso Imbernón.
¿Hasta que puntos estaríamos dispuestos a vender nuestra dignidad por un plato de lentejas? Esta es la pregunta que nos formulan sus directores haciendo gala de una notable destreza narrativa, un espléndido montaje y una ironía tan amarga que llega a incomodar.
Mediante un sintetizado guión, se nos muestra un cruel procedimiento de selección de personal donde las apreturas económicas individuales hacen que la dignidad personal se diluya hasta su absoluta desaparición, donde la tragedia no provoca reacción alguna y nos conduce a su desolador y desesperanzado final. No en vano, el título es un anglicismo que semeja a rompiendo (¿la integridad del alma?).
Con este lúcido guión y una acertada interpretación coral, “El braking” es una valiente propuesta que debiera esta a disposición de todos en las oficinas del INEM.
Paco España, Cine Club Trenti.
“FÍSICA II”, de Daniel Sánchez Arévalo.
Comentar un corto no es exactamente lo mismo que hacer crítica cinematográfica de un largometraje. Debería uno ver más allá de lo que se nos muestra, valorando no sólo lo que el autor está aportando en su obra, sino las potencialidades que encubre sobre lo que pueda llegar a ofrecer en el futuro como cineasta de largos, especialmente si diera el salto a ese formato tan ansiado por la mayoría de los cortometrajistas. Cuando uno tiene la ventaja de haber podido disfrutar ya del primer trabajo en cine comercial del autor, basado en gran medida en el cortometraje del que se habla, el comentario es como hacer la previsión meteorológicade la semana pasada: mucho más fácil. Por eso, vista la ópera prima de Daniel Sánchez Arévalo en las salas de cine, “Azuloscurocasinegro”, hablar de su embrión, “Física II”, resulta tan interesante como agradecido.
Con una amplia experiencia a sus espaldas en televisión y en el cortometraje, “Física II” nos hace constatar a un Daniel Sánchez hábil contador de historias del mundo real, capaz de envolverlas de forma atractiva y de desarrollarlas de forma rica, abarcando múltiples aspectos y atacándolos con tanta frescura como acierto. Aunque no le gusta que se etiquete su cine como social, hay siempre en sus trabajos, abordados desde la pequeña escala, asuntos espinosos de la calle: en “Gol” era la homosexualidad; en “Exprés”, la droga; en “Profilaxis”, una juguetona y gamberra visión de los tabúes sexuales. Y casi siempre está presente el miedo. A enfrentar la realidad, a buscarla, a tomar decisiones para superarla. En “Física II” ese miedo inunda la vida de Jorge, su protagonista. Sabe lo que quiere hacer con su vida, pero no tiene valor para contradecir a su padre. Sabe cuál es la chica de la que está enamorado desde 3º, pero nunca ha sido capaz de decirle nada. Sabe que su futuro depende de la nota de un examen, pero no se atreve a mirar el tablón.
Estudios, trabajo, amor amistad, sueños, realidad… todos ellos están presentes en un corto con factura de largometraje. Todos ellos exigen mirar a a la vida a los ojos en vez de dejarse llevar. Todos implican asumir riesgos. Y todos están ahí, en esa misma forma de apuesta, en la vida no sólo de los personajes, sino en cada uno de los espectadores. Un rasgo característico del buen cine, que se adivina en la declaración de intenciones que es “Física II” y se plasma después en la estupenda película que es “Azuloscurocasinegro”. Mucho mejor que un making off para conocer el proceso creativo.
José Luis Santos, Factoría de Sueños.
“TODO MI MUNDO”, de Álvaro García.
Tras su premiado corto “The gift”, Álvaro García nos presentó su siguiente trabajo titulado “Todo mi mundo”. En él se escenifican los ensayos de un grupo, formado fundamentalmente por actrices, de cara al estreno de una pieza teatral. Álvaro realiza un montaje en paralelo de los ensayos de una ficción y la vida real de uno de los personajes, concretamente, de la directora escénica; paralelismo que un espectador distraído podría pasar inadvertido, ya que utiliza las mimas claves para ambas situaciones.
“Todo mi mundo” refleja de manera fiel y sincera los sentimientos del universo femenino, siendo las mujeres las protagonistas principales de una función, donde los elementos masculinos, importantes en su función detonadora, tienen esacaso protagonismo y prácticamente nula relevancia; donde son ellas las que cogen con firmeza las riendas de sus vidas con todas sus consecuencias. Resulta fácil la comparación, pero en absoluto descabellada, con las películas de Pedro Almodóvar, donde la relación entre ambos universos es tratada de manera ligeramente similar, siendo el estrógeno la hormona predominante.
La realización técnica está muy ciudada, especialmente la esmeradísima fotografía, que hace situarse al cortometraje en cotas muy superiores a los medios de los que ha dispuesto. Así como mención aparte, merece el trabajo de su elenco de actrices que realizan un gran trabajo, especialmente Ana Luisa Pérez de la Osa (premio a la mejor actriz en Sotocine 07) con la sobria interpretación de una mujer cuyos sentimientos bullen como el corazón de un volcán y la emergente María Castillo que con su magnética mirada enamora a la cámara.
Paco España, Cine Club Trenti.